Thursday, July 26, 2007
Stick and Stump
¿A alguien más le da esa sensación, cuando comienzas a leer un libro, de que se va a convertir en uno de tus favoritos para siempre? Me pasó cuando leí "Orgullo y Prejuicio", cuando empecé los de Harry Potter, con "Mujercitas" cuando era niña. Hay otros libros que, al comenzarlos, sí, me da la impresión de que los disfrutaré, pero no siento eso. El domingo volví a sentirlo cuando me aplasté en mi recámara para comenzar "Norte y Sur" de John Jakes. Lo curioso es que es un libro que lleva años juntando polvo en uno de los atestados libreros de mis padres. Más chica, me encantaba buscar entre sus libros algo de mi interés. Mis papás me dejaban hacer (o empezaron a dejarme cuando renuncié al plan de estampar mi autógrafo en todos y cada uno de ellos XD), aunque papá siempre supervisaba lo que escogía, para que no agarrara algo inadecuado para mi edad. La primera vez que quise leer "Cujo", me lo negó, sugiriéndome que esperara unos años. Obviamente me importó un comino su sugerencia, y lo leí. No entendí nada. Supongo que papá tenía razón. Pero, en general, me permitían agarrar lo que quisiera. Así terminé leyendo "El Padrino" antes de entrar a la secundaria, y "Flores en el ático" a una edad en que fue algo ligeramente confuso el concepto de un chico enamorado de su propia hermana. Mi punto es, que sí, leí un montón de libros 'para niños' (¿"Un viernes de locos"? ¡Lo adoro!), mas a mí me complacía más leer lo que leían mis padres. En algún momento de la adolescencia, me independicé. Quería leer mis libros. Se volvió importante llenar el librero con cosas de mi elección. Por supuesto, las autoridades apoyaron el plan, y que yo recuerde nunca me dijeron que no al momento de gastar en los libros que yo escogiera. Fue un momento memorable el día que mi mamá me pidió a mí que le recomendara un libro. Hoy en día, será tonto, pero todavía considero genial cuando alguno de ellos se pasea frente a mis repisas buscando qué llevarse. A lo que iba (ya estoy divagando, para variar), es que siempre he respetado la opinión de ambos en lo que respecta a los libros. Si papá dice que debería leerlo, lo hago. Así que fue raro el día que me sugirió leer "Norte y Sur" y yo no lo tomé de inmediato. En mi defensa voy a decir que la escuela, desde hace unos semestres, me arrebató el privilegio de leer por placer. No me deja tiempo, e incluso me hace perder un poco el gusto a una de mis actividades predilectas en el mundo. No es lo mismo terminar en un fin de semana el último de HP, con sus quinientas-lo-que-sea hojas en inglés, que absorber las treinta páginas del último reporte de Oxfam en cinco días. A-bu-rri-do. Total, pasaron los meses, y el libro se quedó hasta abajo en la pila de mis 'por leer'. El domingo abrí los ojos, y el control remoto de la tv estaba desaparecido. Qué flojera levantarme a buscarlo. Diez minutos. Tengo que hacer algo además de mirar el vacío a lo idiota. Volteo a la pila de libros. Pararme a buscar el control o estirar el brazo para alcanzar un libro. Pararme o estirar. Estirar. Cinco horas después, ahí seguía yo, en pijama, absorta. Es curioso... tal vez un poco estúpido, pero a mí me pasa todo el tiempo, me quedo prendada de ciertos personajes. Luego me deprimo cuando termino el libro y no hay más (cerca de una década después, sigo llorando por Christopher Dollanganger). Desde ya, sé que voy a llorar por Orry Main (aka Stick) y George Hazard (aka Stump)... así que hoy llegué a la página 506 y me detuve. No quiero terminarlo, jajajaja. Traumas ridículos producto de mi mente dañada hasta ahora: - La trama se ubica en la época de la guerra de secesión norteamericana, que nunca me generó relevante interés. Realmente, la historia de EEUU nunca me ha llamado la atención. Más que eso, le tomé una manía particular a ese período hace un año, cuando a causa de una materia me tuve que tragar un libro de historia sobre las relaciones mexico-estadounidenses. Cualquier libro que sea para la uni, por más bueno que sea, me saca el 'eww'. Es un reflejo. Así que ahora que estoy con éste, y reconozco nombres de generales, senadores y otros miembros del gobierno de ese entonces, me quedo meciéndome como autista. Qué-miedo. - Charles Main es André Munnier. Una lástima que su participación se limite al prólogo. Vamos, ¿un francés aristócrata, poseedor de viñedos, que ama profundamente a su esposa (coffAiméecoff)? Con las evidentes diferencias (como el hecho de que a Jeanne no es Aimée), Charles es André. - Orry Main es Dragomir Radichkov. A veces es André también (XD). A veces es Noah Calhoun (con su barba y sus cartas nunca enviadas). Y en mi mente tiene la cara de Ryan Gosling. Pero, en general, es Dragomir. Él la conoce a ella. Él se enamora de ella. Ella está comprometida con otro. Él tiene que resignarse a amarla en silencio, y lo hace por años. Orry pierde un brazo en lugar de un ojo... pero, ¿hola? ¿HOLA? - George Hazard empezó siendo como Sirius Black, pero luego me dí cuenta de que era James Potter. O una mezcla de ambos. Más tarde George se casa con Constance... una pelirroja. Y decidí que era James XD. - Ashton Main es como Elizabeth Darworth. Adoro a Ashton, es una hdp. - Charles Main (no el primero) y Cooper Main... no me recuerdan a nadie, pero los amo también. - Quisiera patear a Madeline LaMotte (Aimée D'Aubigne, supongo... por lo tanto, esta afirmación es perturbadora). Casi 500 páginas más por delante. Sé que voy a necesitar una caja de kleenex, o, en su defecto, un par de rollos de papel.
Thursday, July 19, 2007
Bye-bye miércoles
Boo hoo. Ya fue. Hoy me tocó ir a recoger mi tira de materias para el próximo semestre. A las 4 tenía clase, pero como la profesora es de lo más relajada, y me daba flojera llegar antes de lo estrictamente necesario a la uni, en la mañana me puse de acuerdo con Karla para ir, sí, a las 4 a lo de los horarios, y de ese modo con menos vergüenza (por que no sería sólo yo) llegar tarde al inter. Total que llegué a las 4:20, pffff (hey, Karla todavía no estaba ahí, que no es excusa, ya sé, pero... bleh). Por suerte la coordinadora estaba desocupada y nos hizo pasar rápido. Y por suerte mi apellido empieza con F y el de Karla con Z, así que fui yo primero, AHAHAHAHA. En fin, todo fue leve, excepto cuando me preguntó a qué semestre entré y yo me quedé en blanco (Karla salió al rescate, recordándome que pasamos a 7mo), y después cuando me preguntó a qué nivel de Francés pasé y yo me quedé en blanco otra vez (Karla me miró con cara de "no voy contigo en Francés"). Creo que ahora mi coordinadora piensa que soy medio idiota, LMAO. En total, sin el idioma, este semestre voy a cursar 7 materias, así que desde ya anticipo que voy a querer matarme. Algunas suenan interesantes (Negocios Internacionales, Geopolítica), otras de plano suenan de la vache (¿Desarrollo Emprendedor? WTH?!). Y la super mala noticia: se acabaron mis miércoles libres. Con 7 materias, no me sorprende. Lo único positivo que le veo al asunto, es que voy a salir más temprano, a las 9 en lugar de a las 10. Igual, apesta. Además me movieron Francés de las 4 a las 7, o sea que 1) me va a dar coraje ver cómo los que no toman el idioma se largan horas antes que yo, 2) me va a dar mucha más flojera quedarme. Cuando era la primera clase, pues x, porque Francés es como de chocolate, ni la siento. Y precisamente por eso va a ser frustrante quedarme hasta las 10 por Francés. Por otro lado, es en la clase donde me suben más puntos de autoestima. ¡Hay que verle el lado amable! <- *bitch*.
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